Guía completa
El cambio más visible que se le puede hacer a un coche
Pintar un coche entero es la intervención estética que más se nota: recupera brillo, borra los años y, si se quiere, permite un color distinto de manera permanente. Con una ejecución cuidada, el resultado aguanta 15-20 años o más sin necesidad de retoque. La diferencia entre un trabajo bien hecho y uno apresurado se ve desde el primer vistazo — goteos, partículas atrapadas en el barniz, tonos que no casan entre paneles.
Por qué usamos cabina propia y no subcontratamos
El resultado final depende de cuatro variables que solo se controlan en una instalación cerrada: entorno limpio (cualquier partícula de polvo queda atrapada en la pintura para siempre), temperatura estable (el barniz cura bien dentro de un rango concreto, normalmente 15-25 °C), humedad controlada (el exceso provoca manchas conocidas como “blooming”) y tiempo de curado respetado entre capas. Un garaje improvisado sin filtración da un acabado visiblemente inferior y con menos duración, por buena que sea la mano de quien pinta.
El sol de Córdoba, un factor que aquí sí pesa
La radiación solar de aquí es más intensa y más constante a lo largo del año que en buena parte de España, y eso se nota en la pintura de fábrica de los coches que llegan al taller: barniz que pierde brillo antes de tiempo, sobre todo en el techo y el capó, y zonas mates donde antes había brillo uniforme. No es un defecto de fabricación — es exposición acumulada. Al repintar, un barniz de calidad y, si se quiere, una capa cerámica encima, alargan de forma real la vida del acabado frente a ese desgaste.
Pinturas de uso profesional
Trabajamos con Standox (Axalta), Glasurit (BASF) y Sikkens (AkzoNobel), las tres con sistemas de mezcla por código de fabricante y barnices pensados para durar. La clave para que el color case exactamente con el resto del coche es el espectrofotómetro digital: mide el color real de la carrocería, que puede haberse descolorido con los años, y ajusta la mezcla a ese tono concreto en lugar de fiarse solo del código original de fábrica.
Cambio de color y trámite con la DGT
Repintar del mismo color no exige ningún papeleo. Cambiar de color sí: hay que notificarlo a la DGT en un plazo de 15 días con el permiso de circulación, la ficha técnica y una tasa de unos 20 €, para que el campo “color” quede actualizado. Nos encargamos de la gestión completa — circular sin ese trámite hecho puede acabar en sanción si en un control el color no coincide con la documentación.
Garantía
Dos años cubriendo descascarillado, pelado o pérdida prematura de brillo por defecto de aplicación. Lo que no cubre la garantía son golpes o rayones posteriores, ni el efecto de productos químicos agresivos — para esos casos se valora como una reparación aparte.