Guía completa

El motivo más habitual de suspenso en ITV

Si algo hace que un coche no pase la inspección, hay bastantes probabilidades de que sea la iluminación. Lo más frecuente entre los clientes que llegan tras un suspenso es el corrector de luces mal alineado o una bombilla fundida que había pasado desapercibida. Resolverlo cuesta entre 30 y 90 €, y con una revisión previa a la cita de ITV se evita perfectamente.

Una bombilla distinta para cada faro

Las halógenas H1, H4, H7 y H11 son las más habituales, con una vida útil de 500 a 1.000 horas y un cambio sencillo. Las LED, cada vez más presentes, superan las 5.000 horas pero necesitan homologación específica si se instalan sobre un faro que no las trae de fábrica. Las xenón D1S, D2S, D3S y D4S dan más intensidad con una vida similar a las halógenas, aunque su precio es notablemente mayor —entre 80 y 200 € por bombilla—. Y los módulos matrix o full-LED son electrónica completa, caros y que requieren programación. Antes de comprar cualquiera, conviene confirmar la referencia exacta: un H4 no es un H7, y montar el equivocado puede dañar el faro.

El reglaje, el paso que evita el segundo viaje a la ITV

Después de cambiar una bombilla o un faro, el ajuste con regloscopio no es opcional. El filamento nuevo queda en una posición ligeramente distinta al anterior, lo que cambia el haz de luz, y sin ese ajuste se corre el riesgo de deslumbrar a otros conductores — algo que la ITV detecta con luxómetro sin margen de discusión. Lo incluimos sin coste adicional tras cualquier cambio de bombilla o faro, precisamente para evitar tener que presentar la inspección dos veces por algo tan sencillo de resolver.

Pasar de halógena a LED, dentro de la normativa

Es de las preguntas más frecuentes en el mostrador. Sí es posible, pero únicamente con kits que lleven marca E y número de homologación, tal y como exige la normativa española. La inmensa mayoría de kits baratos de origen chino o anunciados como “máxima potencia” no cumplen ese requisito, y la ITV los identifica sin dificultad. Si te interesa hacer el cambio, te orientamos sobre qué kits sí están homologados para tu modelo.

Faros amarilleados: no siempre hay que sustituir

Cuando el problema es un plástico amarilleado por el sol, no hace falta cambiar el faro. Ofrecemos ese servicio en detailing, con pulido del policarbonato y tratamiento UV — bastante más económico que un faro nuevo y con un resultado que dura si se cuida después.